Me mire en el espejo...
Mire mi rostro sin maquillaje y note sus rasgos finos, mis
ojos grandes con el color de un café cargado, enmarcado por mis pestañas finas
y curvas. Note mis labios llenos y rosados; mi piel blanca (a veces demasiado)
y mis mejillas sonrosadas.
Note cada una de mis características… incluso las que no se
percibían a simple viste como la tristeza detrás de mis ojos o en mi sonrisa.
Y recordé lo que solían decirme… que cuando me sintiera mal,
debía arreglarme y lucir mejor que nunca. Que el maquillaje fuera el disfraz
que oculta mis ojeras por no poder dormir, o la palidez de mi rostro.
Me decían que si estaba triste debía sonreír, porque al
final todas las personas acaban creyendo en sus mentiras.
Y nunca pude hacerlo… cuando me enojaba el fuego ardía en mis ojos. Cuando me
sentía triste, todo el color se escapaba de mis mejillas y se instalaba en mi
nariz, las lágrimas llenaban mis ojos y después se derramaban sin control. Y
cuando estaba feliz no podía contener mi sonrisa…
Me mire en el espejo… y me gusto lo que vi, incluso los ojos
tristes….

No se trata de mentirle a los demás o a nosotros, se trata de ser capaces de ver la Belleza donde creemos que no existe,de encontrar la paz a pesar del ruido del mundo, de cerrar los ojos y vernos como realmente somos, no somos solo carne, sino que lo que dejamos salir, nuestro encanto, nuestros talentos, no le regalamos la sonrisa a nadie, solo a nosotros, y a diferencia de los demás no llevamos mascar as, somos auténticos y sentimos y nos emocionamos de verdad..
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