Siento tu mano subiendo por la piel de mi estomago,
acariciando mi cintura y durante todo el recorrido haces arder mi piel.
No sé si es posible
pero me aprieto más a ti y te siento en todas partes. Desde la punta de mis
dedos, mis piernas contra las tuyas, tus brazos rodeándome y tu mentón apoyado
en mi cabeza. Y justo así toda tu
calidez me rodea y olvido todo lo que pude sentir antes de esto.
Me dan unas ganas enormes de abrazarte con fuerza y nunca
dejarte ir, así que haciendo justo como deseo te abrazo fuerte. Acerco mi nariz
a tu cuello, me encanta sentir tu olor y la forma en la que me rodea, me marca.
De pronto siento tus manos comenzando a apretar mi cintura,
se lo que harás y se que no puedo correrme lo suficientemente rápido. Justo
después siento las cosquillas, comienzo a reír y a retorcerme sin parar. Me
alejo de ti con fuerza y sin cuidado caigo de la cama con las sabanas enredadas
en mis piernas.
No puedo dejar de reír; eres el único que logra hacerme
sentir así, como una niña pequeña. Acerco mi brazo a ti y tu me tiras a la cama
directamente a tus brazos, me aprietas y no me puedo mover. Luego me besas y
soy yo la que no quiere moverse, muerdes mi labio y duele un poco.
Sigues besándome y ya no puedo pensar…
Que bonito, asi se siente el amor, olvidamos quienes somos, volvemos a ser niños,y solo su compañia de esa persona no hace sentir seguroy y que nada podria pasarnos
ResponderEliminar