sábado, 5 de agosto de 2017

Wake up...


Despierto acurrucada a ti... y me siento mejor que nunca.
 Siento tu mano subiendo por la piel de mi estomago, acariciando mi cintura y durante todo el recorrido haces arder mi piel. 
 No sé si es posible pero me aprieto más a ti y te siento en todas partes. Desde la punta de mis dedos, mis piernas contra las tuyas, tus brazos rodeándome y tu mentón apoyado en mi cabeza.  Y justo así toda tu calidez me rodea y olvido todo lo que pude sentir antes de esto.
Me dan unas ganas enormes de abrazarte con fuerza y nunca dejarte ir, así que haciendo justo como deseo te abrazo fuerte. Acerco mi nariz a tu cuello, me encanta sentir tu olor y la forma en la que me rodea, me marca.
De pronto siento tus manos comenzando a apretar mi cintura, se lo que harás y se que no puedo correrme lo suficientemente rápido. Justo después siento las cosquillas, comienzo a reír y a retorcerme sin parar. Me alejo de ti con fuerza y sin cuidado caigo de la cama con las sabanas enredadas en mis piernas.
No puedo dejar de reír; eres el único que logra hacerme sentir así, como una niña pequeña. Acerco mi brazo a ti y tu me tiras a la cama directamente a tus brazos, me aprietas y no me puedo mover. Luego me besas y soy yo la que no quiere moverse, muerdes mi labio y duele un poco.
Sigues besándome y ya no puedo pensar…

1 comentario:

  1. Que bonito, asi se siente el amor, olvidamos quienes somos, volvemos a ser niños,y solo su compañia de esa persona no hace sentir seguroy y que nada podria pasarnos

    ResponderEliminar